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Cerveza y cicloindoor, ¿buena combinación?

¿Qué echas de menos de España? Cuando haces esta pregunta a personas que llevan años viviendo lejos de su tierra, siempre recibes la misma respuesta  “el jamón, la tortilla de patata y las cervecitas en las terrazas”. ¡Ayyyy esa cervecita fresquita después de un duro día, que bien sabe! 

Y es que realmente, los españoles, tenemos muy arraigada la tradición, por no denominarlo vicio directamente, de “salir a echar una caña”, toda es buena excusa para hacer hueco en tu agenda y pasar un buen rato con amigos. 

Según los últimos datos recogidos, la media de consumo de cerveza de los españoles se situó en cerca de 50 litros per cápita al año. Y esto, si lo extrapolamos a nuestro día a día quiere decir que un par de cervecitas al día no te las quita nadie… ;P

Vamos a seguir jugando con el tema. Vamos a introducir éstos datos en nuestra vida de deportistas y ver cómo afecta a nuestro cuerpo el consumo de cerveza. 

Es un tema peliagudo… Hay tanto defensores como detractores de la teoría del consumo de cerveza después de un entrenamiento, pero lo importante es no volverse loco, lo importante de hoy es conocer lo que pasa en tu cuerpo y que seas tú el que decidas lo que es mejor para ti dentro de tus objetivos. Asi que para poder darle sentido a todo esto, tenemos que analizar la hidratación de nuestro sistema a lo largo del día y luego, adaptarlo a nuestras necesidades.

HIDRATACIÓN

Por todos es sabido que después de un entrenamiento, el cuerpo sufre una deshidratación, por eso es importante hidratarlo antes, mientras y después del trabajo. Con esto no quiero decir que te bebas una cerveza antes, mientras y después de entrenar… ¡que te veo venir! Sino que tu cuerpo sufre éstas consecuencias y hay que intentar contrarrestarlas para no hacerlo sufrir de manera extrema y sin sentido. 

De hecho, y esto es un punto muy importante, todavía existe la falsa creencia popular de que el sudor es la grasa de tu cuerpo quemada y que cuanto más sudes, más quemas… He llegado a oír, que si después de un entrenamiento bebes agua, engordas lo que has quemado. Y esto es un error bastante grave. El sudor es un termorregulador que utiliza tu cuerpo para adaptarse a la temperatura que el ejercicio o el clima crea en tu organismo, no es la grasa quemada. Hay que hidratarlo, importantísimo, para que pueda volver a su estado normal. 

Una deshidratación podría llegar a provocarte dolor de cabeza, estreñimiento o mareos. Si pasamos a una deshidratación severa hablaríamos de taquicardias, respiración rápida, fiebre, delirio o incluso inconsciencia, no puedes tomártelo a la ligera. 

Sé que son demasiadas cosas las que tienes que hacer bien… “descansar”, “programar tus entrenamientos”, “comer bien”, etc, etc, etc… Pero son pequeños cambios en tu día a día que te harán sentir mejor, te lo aseguro.

Bueno, cuando ya tienes claro que la hidratación es un punto muy importante, empiezas a pensar en los litros y litros de agua que vas a beber para poder sacar más partido a tu entrenamiento… tranquilo/a, no te aceleres, vamos a ir por partes y ver de qué manera podemos hidratar nuestro cuerpo, ¡no sólo de agua vive el hombre! 

HIDRATACIÓN ANTES DEL ENTRENAMIENTO

Un hábito que siempre se ha etiquetado como saludable, es el de ingerir al menos 2 litros de agua diarios, estamos cansados de oír que la perfecta medida es ésa. Pero hay que tener en cuenta cada cuerpo, cada estilo de vida y cada clima para poder adaptarnos a las necesidades que nuestro organismo nos demanda. Y te traigo buenas noticias, no quiero que te quedes con la etiqueta de los 8 vasos de agua al día, porque la hidratación, no sólo viene del agua, rara vez se contempla el líquido presente en otras bebidas o alimentos como las frutas y verduras, las bebidas con cafeína, e incluso las bebidas con baja graduación alcohólica, como la cerveza (¡Bingo! Esto ya te empieza a molar más…).

Bueno, una vez captada tu atención, quiero que seas consciente de lo necesaria que es la hidratación y de las respuestas negativas que dará tu cuerpo si no lo está.

El agua constituye al menos dos tercios del cuerpo humano y desempeña un importante rol en las funciones vitales, como lubricar las articulaciones y los ojos, mantener la piel sana y facilitar una digestión adecuada. ¿Y qué pasa si no llego a éstos números mágicos de hidratación?

  • Con un déficit de tan sólo un 2% de agua en tu cuerpo, ya empezarás a sentirte más cansado, dificultad al enfocar la mirada, problemas físicos como calambres musculares y dolencias que jamás acarrearías a la falta de hidratación. 
  • Cuando tu déficit pasa a un 4% empiezan los dolores de cabeza, irritabilidad, somnolencia y graves dificultades de concentración, respiración y latidos rápidos. ¡Como para pensar que el agua tiene algo que ver con esto! Pues si… el agua es uno de nuestros principales combustibles que hace que todo funcione correctamente.
  • Si alcanzamos un 10% de pérdida de hídricos, podemos llegar a perder la vida…

La cuestión no es meterte miedo, la cuestión es darle la importancia necesaria a lo que estamos hablando. Como hemos dicho no seas estricto con los 8 vasos de agua al día, muchas más cosas de las que ingieres llevan un alto porcentaje de agua. Fíjate en el gráfico que te mostramos a continuación y podrás coger ideas para llegar bien hidratado a tu entrenamiento. Una pieza de fruta o alguna bebida isotónica puede ser la previa perfecta a tu sesión de entrenamiento. 

Agua en diferentes alimentos

Agua en alimentos y refrescos 

HIDRATACIÓN DURANTE EL ENTRENAMIENTO

Una vez dentro de la sala, ya preparado para recibir tu entrenamiento, hay una cosa que es imprescindible: tu botellín de agua, bebida isotónica o lo que prefieras llevar para recuperar en los descansos que el instructor te indique. 

Has llegado con la medida de agua idónea, pero en la sesión vas a perder gran cantidad de agua y de minerales, que en la medida de lo posible, tenemos que recuperar rápido. Importante tener en cuenta, los factores como el calor y el tipo de sesión. Si es una sesión aeróbica y hace mucho calor tu cuerpo pedirá más hidratación que en otros tipos de entrenamiento. Es fácil traducirlo, porque el cuerpo humano es mucho más listo de lo que nosotros pensamos, es capaz de regular mediante la micción y la sed el equilibrio hídrico del organismo, escúchalo y deja que sea él, el que te indique cuánto y de qué manera. 

Aquí sólo quiero que te quedes con una cosa, la sensación del primer trago de agua fresquito que le das a tu botellín en el primer descanso, sabe a gloria bendita… y eso, es porque tu cuerpo te lo demandaba.

HIDRATACIÓN DESPUÉS DEL ENTRENAMIENTO

¡Y hemos llegado chic@s! El tercer tiempo, la piedra angular del artículo de hoy. Y es que aquí como anticipábamos antes, hay muchas teorías en diferentes direcciones y ninguna nos deja nada claro al 100%.

Hablábamos de que no sólo el agua nos hidrata, hay muchos más alimentos y bebidas que pueden ayudarnos a alcanzar la hidratación perfecta para  nuestro día a día.  Y si a esto le añadimos la sensación de haber hecho el trabajo bien, de haber cumplido el entrenamiento y lo complementamos con el plus de tomarte algo con tus compis de batallas… ¿qué te queda…? “¡caña aquí, por favor!”, casi te sale natural… 

Y este simple gesto, que parece tan inofensivo, ha hecho correr ríos de tinta en pros y en contras del consumo de cerveza después de hacer deporte. No queremos aburriros demasiado con miles de datos técnicos sobre el tema, asi que simplemente daremos un par de pinceladas a estudios que nos parecen interesantes y después trataremos el tema de forma terrenal, como creo que hay que tratarlo.

A FAVOR:

  • Según el Dr. Joan Ramon Barbany, profesor de Fisiología del Ejercicio del INEFC y profesor de medicina en la Universidad de Barcelona, beber cerveza, con o sin alcohol, después de hacer deporte facilita la recuperación de los músculos con agujetas o que muestras síntomas de fatiga, gracias a su efecto antioxidante. 
  • Por su parte, el catedrático de Fisiología Médica de la Universidad de Granada, Manuel Castillo-Garzón, ha señalado que para calmar la sed que se padece con las altas temperaturas o tras realizar un ejercicio físico, “se necesita el sabor”, algo que no tiene el agua, pero que si aporta la cerveza. 
  • Para Ezequiel Ramirez, profesor de Educación Física y preparador físico de atletas profesionales, tomar cerveza es ideal para una rehidratación rápida después de un entrenamiento completo. Aunque hay que fijarse bien en su graduación alcohólica, hasta un 5% cada 100 miligramos es lo recomendable. 
  • Según Emma Ruiz, directora de Proyectos de la Fundación Española de Nutrición (FEN) cada vez en España se tienda más a no prohibir el poder beber cerveza como bebida de recuperación después de una actividad física. La cerveza es un 98% agua, que es lo que un deportista necesita en la recuperación y además incluye otra serie de nutrientes que favorecen esa recuperación. 

EN CONTRA

  • La cerveza contiene alcohol, que afecta a nuestro organismo e impide que llevemos a cabo un rendimiento óptimo, además de que retrasa la recuperación de los músculos después de entrenar.
  • La cerveza tiene un efecto diurético en nuestro cuerpo que puede ayudar a la deshidratación que ya sufre de por sí el organismo cuando entrenamos, pues la sudoración es alta. 
  • El alcohol puede conducir a desequilibrios hormonales, como el aumento de las hormonas catabólicas como el cortisol, conocido como la hormona del estrés, mientras que también puede disminuir hormonas anabólicas como la testosterona, por lo que estos desequilibrios pueden ser malos para la salud. 
  • A pesar del valor nutritivo de la cerveza, hay alguna evidencia de que el alcohol puede afectar al almacenamiento de glucosa en el hígado y a su liberación. 

CONCLUSIÓN

Hay que normalizar esto y no tomárselo a la tremenda. Está claro que todo en exceso es malo y queda demostrado por varios estudios que los componentes de la cerveza pueden ayudarte a recuperar esa hidratación y ésa pérdida de minerales que has sufrido durante el entrenamiento, aunque está presente el factor del alcohol. Pero te recuerdo que existe la cerveza sin alcohol y también la posibilidad de tomar cualquier otra bebida que te apetezca más. 

Lo importante aquí es disfrutar del entrenamiento, disfrutar del post entrenamiento y no matarse mucho la cabeza sobre si el alcohol será contraproducente o no en tu rutina, de hecho está demostrado que el consumo moderado de alcohol tiene efectos beneficiosos sobre tu salud (consumo moderado, fundamental), ya que ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares o prevenir la osteoporosis. La clave es la moderación. 

El premio de “echarte unas cañas” con tus compañeros de rutinas, después de un entrenamiento, te ayudará a rehidratarte, te ayudará a recuperar nutrientes y sobretodo te ayudará a desconectar del largo día que has tenido detrás. 

Practica la recuperación. 

Practica el tercer tiempo. 

Practica Bestcycling.